martes, febrero 27, 2007

Visita de Petti primera

Tal y como muchos ya sabían, Petti primera se presentó en mi casa durante el mes de Febrero luego de un recorrido de 12 días (y casi 12 ciudades) por Europa. Luego de recogerla de la estación de Hammersmith en calidad de "estropajo" luego de su ardua e intensa aventura, Petti primera se instaló en mi hogar y lo hizo suyo. Todo relució durante su estadía y nunca se juntó ropa sucia...a minutos de su partida, les hago un breve recuento y les muestro fotos del reencuentro con mi madre.

Estuvimos paseando por Hyde Park. Mi mamá no entendía porque las ardillas andaban sueltas y porque los cisnes estaban tan contentos en el agua. Nos tocó un día precioso.







Luego, al punto turístico por excelencia, Big Ben y Parlamento.



Y por supuesto, fuimos al West End a disfrutar del musical "Los Miserables"


También visitamos Cambridge en un día frío que no fue capaz de quitarnos el ánimo.










Y Petti primera también sufrió de emancipación y partió a turistear con una amiga por Londres. Yo me uní al final.


















Y nuestra última comida en un rico restaurant italiano en Kensington Road.

Edinburgh (o Edinbrá..o Edinborough...como quieran)

Sigo muy atrasada con los relatos...pero mejor tarde que nunca. A fines de Enero visité Edinburgh, capital de Escocia. La ciudad es hermosa, con lindos edificios y arquitectura por todos lados. Luego de dejar nuestras cosas en el Bed and Breakfast, donde a mí a Prilla nos tocó la suite de lujo con la ducha dentro de la pieza (siiii, vean la foto!!) salimos a comer la primera noche a un rico restaurant italiano en George Street, una calle bulliciosa, donde al parecer las mujers tenían la sangre muy gruesa, ya que increíblemente eran impunes al frío intenso que reinaba esa noche paseándose con sus mejores minis y tops para ir al club de moda.



Al día siguiente, nuestra primera parada fue el Castillo de Edinburgh, atestado de turistas como nosotros y donde nos tocó ver la entrada de una novia a la capilla para su matrimonio al son de gaitas y hombres en típicos kilts. Nosotros también quisimos seguir tradiciones escocesas y nos lanzamos en la travesía de probar Haggis, tradicional comida escocesa compuesta por interiores de oveja que se condimentan con cebolla y especias (http://en.wikipedia.org/wiki/Haggis) y que tradicionalmente se ponían a cocer en el estómago de la oveja por una hora (hoy lo hacen en recipientes especiales)..tentador, no?? En todo caso, estaba bastante bueno. Por supuesto también nos dimos el tiempo de probar el famoso whisky escocés. Descubrí que la producción de whisky también se considera un arte en este país, como era de esperar y que depende de la mezcla de distintos tipos de malta, que crecen en distintas regiones de Escocia.









El segundo día tomamos un tour para conocer algunos alrededores de Edinburgh. Fuimos a Loch Lommond (léase 'Lojjjjjjjjjjjjjjj', como lo pronuncian los escoceses), un lago bastante tranquilo y bonito, pero nada del otro mundo. Luego de almorzar en un restaurant donde el mozo nos prometio que la comida iba a estar a tiempo (y por supuesto no lo estuvo, así que tuvimos que correr al bus) fuimos al Stirling Castle, un castillo hermos que se ve en la punta de una colina...pero adivinen...por dentro lo estaba remodelando, así que no pudimos ver nada. La inútil audiguía ayudaba a "imaginar" lo podría haber adentro. Un verdadero fiasco.
El último día antes de regresar fuimos a visitar un parque en uno de las tantas colinas de la ciudad. Debo admitir que me encantan los jardines y parques y este en particular era hermoso porque tenía un excelente vista de la ciudad. Luego de regreso al aeropuerto.